El curso está llegando a su fin, los universitarios viven sus últimos días de biblioteca y el verano está a la vuelta de la esquina. Por eso esta tarde, en La radio de los blogueros, queremos recordar a los mejores y a los peores profesores de nuestras vidas. Para ello estarán con nosotros, en directo y desde el estudio, Pedro Jaén (http://revistaletralibre.blogspot.com) y algunos de sus alumnos de Lengua Española y Literatura. Pero nos interesa especialmente tu opinión, así que, si te apetece reconocer la labor de los maestros con los que más aprendiste, o si por el contrario buscas la más cruel de las venganzas, éste es tu momento. ¿Qué profesores te marcaron con sus enseñanzas, en un sentido u otro? ¿Recuerdas alguno de sus motes?
Además, entrevistaremos a Juan Antonio González Romano, ‘El profe’ en la red, que está a punto de publicar su libro Alguien me responde, antología de su blog Ah de la vida (http://ahdelavida.blogspot.com). También, como cada viernes, escucharemos un nuevo artículo de nuestro colaborador más canalla, Juan ‘El Manteca’ (http://juanmanteca.blogspot.com) y conoceremos las curiosidades del retrato que Velázquez hizo de su maestro, Francisco Pacheco, con El Aguaó (http://elaguadordesevilla.blogspot.com).
Ya puedes dejar tus comentarios. Como siempre, serán leídos en directo durante el programa, de 19.05 a 20.00 horas. Y recuerda, los dos mejores comentaristas recibirán dos entradas para ir a la Sala Cero Teatro (http://salacero.com). Nos esperan grandes sorpresas. ¡No faltes!




21 Comentarios
En realidad, a mí más que hablar de mis profesores, me gustaría hablar de mis estudiantes, que tanto me han hecho crecer. Uno ama este trabajo porque cree que puede ayudar a personas que se están formando. No hay nada más hermoso que uno de ellos te diga, maestro, he aprendido contigo, maestro, nos has enseñado a pensar. Cosas como éstas hacen que el final de curso, tan estresante siempre, merezca la pena. Una vez y otra. Y otra. Y, en cuanto a maestros, imagino que, como en todas las profesiones, los habrá buenos y malos, algunos que nos marcan y otros que olvidamos rápidamente. No creo que haya más secretos que ser fiel y honesto con uno mismo e intentar ser un buen ejemplo. Conseguirlo, cuando se hace, es maravilloso. Besos y abrazos.
A mi me dio clases el Vacasagrá, llevaba más años en el instituto que el propio instituto, pero aprendí tela de literatura con el. También recuerdo que al de química le llamábamos El sacarosa y a la de gimnasia La megáfono,os podeis imaginar el motivo………………….. ¡¡Saludos!!
Os dejo un poema de Gabriel Celaya que siempre me pareció precioso y que se llama EDUCAR:
Educar es lo mismo
que poner un motor a una barca,
hay que medir, pensar, equilibrar,
y poner todo en marcha.
Pero para eso,
uno tiene que llevar en el alma
un poco de marino,
un poco de pirata,
un poco de poeta,
y un kilo y medio de paciencia concentrada.
Pero es consolador soñar,
mientras uno trabaja,
que esa barca, ese niño
irá muy lejos por el agua.
Soñar que ese navío
llevará nuestra carga de palabras
hacia puertos distantes, hacia islas lejanas.
Soñar que cuando un día
esté durmiendo nuestro propio barco,
en barcos nuevos seguirá nuestra bandera enarbolada.
A mí me produce cierta melancolía que algunos de los maestros que tuve en EGB (don Francisco, de 3º, que, junto con el director, se la jugó haciéndome pasar a 5º con alguna trampilla burocrática porque, según él, era un chaval brillante) o en BUP (la pizarra pulcra y el puro apagado de don Serafín domesticando la serpiente de una integral descomunal) no puedan saber que aquel alumno tímido, poco estudioso pero buen estudiante y ansioso aprendedor, ha tenido un cierto éxito profesional. Vaya desde aquí mi más sincero agradecimiento hacia todos ellos, donde quiera que estén.
Un abrazo
Mis queridos niños:
Un beso para todos y un secreto: compartí maestro con Juan “El Manteca”. Buena parte de lo que soy, se la debo a Don José Pedro Martín Hernández. Impagable que me enseñara el amor incondicional que le tengo a la Lengua.
Ea, a disfrutar hoy mucho, mucho, mucho…
Querido Tato: el “don” por delante del nombre en aquellos viejos maestros que tuvimos es maravillosamente inevitable, ¿verdad?
Una de las profesiones más importantes del mundo y de las más gratificantes y sin embargo, hoy en día, prácticamente nadie le da valor, no se respeta en realidad lo que opina el profesor. Para los padres, en muchos casos, un mero empleado al que echarle la bronca si el niño no saca buenas notas. Esos profes maravillosos, que tienen día a día tanta paciencia y entrega, que lo dan todo por casi nada, a cambio de ver de vez en cuando un poco de luz en la mirada de un alumno, de ver un poquito de interés. Me parece fantástico que les dedique un programa y todos los que hagan falta, a esos maestros de la vida. Un abrazo fuerte a todos.
Había escrito un buen trozo pero se me ha borrado por culpa de un pájaro que está picando la línea…
Pero me acuerdo de la pregunta al licenciado: ¿Bondad o tristeza en el rostro del maestro Pacheco?
Besos asilvestrados para todos.
En mi colegio se estilaba la mano dura y he de reconocer que en mis años de EGB me he llevado una jartá de cosquis, a Dios le doy gracias de que por esos años no se estilaban las tecnologias porque si con una goma de borrar la liaba fite tú con un móvil…
Lo más gracioso es que decian que lo hacian por mi bien; ante eso siempre les respondía, ¿y el día que me querais hacer la puñeta que me hareis?
Un saludaso a todos todos, sí he repetío todos.
Soy maestra y lo soy desde los 6 años que así lo decidí. Sólo quería ser MAESTRA.
Al ser Logopeda y Pedagoga Terapéuta, trabajo con alumnos/as con necesidades educativas especiales o con aquellos que tienen cualquier tipo de problemas(autoestima baja, comprensión deficiente, familias desestructuradas, etc).
Mi objetivo final es enseñarles a ser personas libres, críticas y a “aprender a aprender”.
Mis alumnos sordos, cuando hablaban de mí, hacían mi seña de identidad, se tocaban los labios para indicar el rojo de mis labios(siempre los llevo así pintados), podríamos decir que ese era “mi mote”
Muchos besos para todos y gracias por el programa.
No puedo dejar de escribir la canción del Maestro:
Tú me enseñaste a volar
con alas de pajarillo
cuando no era más que un niño
sin miedo a la libertad.
No envejecerás jamás
amigo, hermano, maestro
siempre como un Padre Nuestro
en boca de algún chaval.
Te han robado el corazón
los muchachos de la escuela
ellos pasan tú te quedas
algo de tí llevarán
Te han robado el corazón
los muchachos de la escuela
ellos pasan tú te quedas
tú me enseñaste a volar
Tú decidiste volar
dejando crecer a todos
cada cual tuvo su modo
su sueño de libertad
Nunca he podido olvidar
aquella lección pequeña
cada cual es lo que sueña
sueña un poco cada cual
Vas diciendo que alzarás
el vuelo como un chiquillo
hermano, maestro, amigo
quédate un poquito más
Siempre tendrás un lugar
en mi corazón de niño
compañero de camino
tú me enseñaste a volar
Gracias a todos mis maestros y profesores que creyeron en mí y me enseñaron a volar.
Hoy, después de escuchar los gemidos que susurra el viento, no puedo pasar por alto la tristeza que me embarga el alma.
Oigo lamentos escondidos tras las paredes de esa nuestra casa, de una despedida anunciada, después de que se apague tu Voz, en las postrimerías del próximo Viernes.
Cuanto dolor, cuanta tristeza, si al final de todo lo intentado y deseado, termina por convertirse en un duelo de aquello a lo que amamos.
Donde quedaremos Tu y yo mi querida y estimada Voz. Acaso terminaremos en el fondo de los trastos olvidados por la memoria, como si nada de lo vivido y expresado, hubiera sido no más que un hermoso sueño, del que hemos despertado.
Pero yo, amada mía, me resisto firmemente a que esto se desvanezca, y me bato constantemente con el tiempo, intentando olvidarme, de que pronto llegará el momento, y que Tu y yo, andemos como almas errantes , en este mundanal convento.
Es larga la misiva, más no puedo expresar todo lo que siento, pues aún cuando la pena me embarga el alma, mi corazón revienta por dentro, al saber que no escuchará los lamentos de Tus palabras en calma.
No me alargo más mi querida y amada Voz, este es mi penúltimo beso, que pongo en pos del viento, para que en un corto momento, en tu frente se pose, como adornado elemento
Mi instituto es mi segunda casa, y aunque no corren buenos aires para los que nos dedicamos a la enseñanza, la inmensa mayoría se deja la piel en el día a día. Después de treinta años entre tizas y pupitres ya tengo alumnos que son hijos de antiguos alumnos, y más de uno agradece sinceramente nuestra labor.Al fin y al cabo, éso es lo que cuenta.
Abrazos a todos.
Siempre he sentido un profundo respeto hacia mis maestros primero y profesores después, supongo que también influirá el ser hija, nieta, sobrina y prima de docentes
He tenido buenos maestros y profesores, están aquellos que calan hondo en una y los llevo siempre en el recuerdo… al día de hoy, aun trabajando, continúo perfilando mi formación- nunca es suficiente! jeje- y agradezco desde aquí con especial afecto a un profesor por todo los que me ha enseñado y las pinceladas que nos ha regalado para que sigamos buscando aprendiendo…
Me sumo al agradecimiento, a todos mis profesores que me enseñaron tanto GRACIAS siempre.
A vosotros besos y abrazos, sed felices
Me temo que más de uno somos gente de letras. Lo siento por las mates, pero confieso como Sabina “incompatibilidad de caracteres”.
Pedro, tu único el único mote que tienes es el de: El profesor “wenagente”
contigo aprendemos muchísimo y además lo pasamos bien.
Un saludo
(y veremos como es el texto de Maria)
Pedro, eso de desvelar de quien vas a ser profesor el año que viene que es!?
Bueno, Maria que casi me haces llorar con el texto eh?
Saludos, Javier.
A TI, MAESTRO
A ti maestro, hombre o mujer, que vas dando
entre libros, mesas y niños , tu vida.
A ti, que diariamente renuevas tu ilusión de
vivir, convirtiéndote en eterno soñador.
A ti, que vas abriendo caminos
mientras siembras la verdad a manos llenas,
con la esperanza gozosa de la cosecha.
A ti, que te dejas robar el corazón mientras
enseñas a vivir, a soñar, a amar.
A ti, que valoras las cosas pequeñas porque en
ellas duermen grandes empresas
y sublimes proyectos.
A ti, que sabes amar, que sabes ser luz,
que entiendes los secretos del corazón,
que eres camino y senda para muchos.
A ti, que llevas la luz en tus ojos, que tienes
las manos abiertas para dar y acoger, que dices
palabras llenas de mensajes.
A ti, que sientes el paso de los años y ves que
otros empujan llevando algo de ti.
A ti, maestro.
Recogido del libro “Gracias maestros” de J.C.López
Dedicado a mis maestros,a “la Momo” y “al Chivo”,que me enseñaron a volar.A mis compañeros ,a mis alumnos que roban cada día mi corazón.A ti,maestro/a.
Un saludo
Maria, me encanta el texto
estupendo
Todos hemos tenido un maestro en nuestras vidas, ya sea dentro o fuera de las aulas. Con el tiempo, el olor a tiza o a goma se pierde, pero eso es parte de la vida, quedarse con lo bueno y lo malo de nuestros maestros es un deber y como aplicarlo…fundamental para nuestro futuro, aunque sea incierto en algunas etapas de nuestras vidas.
Una puerta se cierra pero otras se abrirán. No os preocupeis ya vendran tiempos mejores y aquí estaré la semana que viene a escuchar el último programa.
Me apena mucho saber que el viernes proximo será el ultimo programa de los blogueros; espero y deseo que por lo menos en la red podamos encontrarte a ti y a toda la gran familia que viernes a viernes han hecho una delicia oirlos y leerlos. Os deseo mucha suerte, estaré pendiente de todos vosotros. Besos