Ni siquiera el tsunami que arrasó la isla indonesia de Sumatra y otros países del Sudeste asiático en diciembre de 2004 fue tan devastador. El terremoto que demolió Haití el pasado 12 de enero ya ha sido calificado como “catástrofe histórica sin precedentes” por la Organización de las Naciones Unidas. El seísmo ha dejado una nación decapitada y sin estructuras políticas para responder a los desafíos de ayuda y rescate. Según Elizabeth Byrs, portavoz de la Oficina de Coordinación de Ayuda Humanitaria de la ONU, el terremoto que demolió Puerto Príncipe, la capital de Haití, y que dañó otras ciudades del país caribeño ha provocado “la peor situación a la que ha debido hacer frente la Organización de las Naciones Unidas”.
Por lo pronto, la Unión Europea ha acordado destinar 122 millones de euros a la ayuda humanitaria urgente, y otros 107 millones para la reconstrucción y rehabilitación rápida del país caribeño. Otros 200 millones de euros están disponibles en el presupuesto de la CE para la reconstrucción a medio y largo plazo, según han anunciado los principales responsables europeos tras una reunión extraordinaria del Consejo de Ministros. Pero, ¿es esta ayuda suficiente, teniendo en cuenta que la zona es sismológicamente activa y que ha experimentado terremotos significativos y devastadores en el pasado? ¿Qué sucerá si en el futuro se repite la catástrofe? ¿Estamos, en defintiva, ante el ejemplo vivo de las terribles desigualdades que azotan a un mundo cada vez más injusto y menos humano?



6 Comentarios
Volverán a levantarse infraestructuras de mierda y si en unos años se repite la catástrofe se perderán de nuevo miles de vidas y todos nos lamentaremos mucho.Totalmente de acuerdo chicos,estamos ante un ejemplo mas de las desigualdades que azotan a un mundo cada vez mas cruel, y lo mas triste es que los occidentalitos acomodados tendemos a no preocuparnos por estas cosas.Lo comprobaremos con los comentarios que tenga esta entrada (espero equivocarme, pero seguro que no serán muchos); mirar para otro lado suele ser mas fácil y mas cómodo.
Absolutamente de acuerdo con Dani. El terremoto no es más que la punta del iceberg. Haití ya estaba sumido en la miseria, el no gobierno, la corrupción. El reto será reconstruir las instituciones que permitan que se pueda funcionar en el futuro y que cambien la trayectoria del país. Es una empresa difícil pero, ójala que no sea imposible.
Un día un profesor me dijo: “la principal causa de la pobreza en el mundo es el mal reparto de la riqueza”. Totalmente de acuerdo con el profesor… y con Dani y Mamen. Los más ricos, que no sean pobres infelices; cuando llegue la muerte nada importará esa abundancia… El mirar a otro lado… de verdad evade de reconocer la tragedia?? Creo que no, pienso que ahí la conciencia personal actúa de compás con punta afilada, punzando de manera insistente en el interior de cada uno (¡ahora se entienden muchos dolores de cabeza!). ¿Harán más daño los compases de oro??
Es una zona que está situada en una falla y los terremotos se han sucedido con una periocidad pasmosa(Ss XVII, XVIII, XIX, XX).
Si ya en el año 2008 se predijo que había un alto riesgo ¿Por qué no se ha hecho algo antes?.
La catástrofe ya ha ocurrido(una vez más). Deberían plantearse reconstruir los edificios preparados para evitar, lo más posible, una nueva hecatombe.
Saludos
Buena es toda la ayuda que se le pueda dar a estas personas,es prioridad la ayuda humanitaria.pero nadie tiene la culpa de las desgracias de Haiti,es la vida misma,nunca tendra solucion porque siempre habra ricos y pobres y esas condiciones no te hacen ni mejor ni peor, la miseria de este pais es congenita y por mucho que se haga sera inutil.Haiti nacio podrido y siempre sera asi y para mas inri las desgracias naturales se ceban con ellos,lo dicho no tiene remedio…
Yo lo que no comprendo es por que otros paises que en ningún momento están en guerra, como por ejemplo España, no mandan a parte de su ejercito, como los americanos han enviado a los marines para echar una mano a toda esta población que ahora se mueren de hambre o están malheridos vagando sin rumbo fijo.
Saludos