Economía de la Salvación

No hay mejor inversión que la de la propia vida. La Semana Santa es precisamente una invitación a considerar, mirando la pasión, muerte y Resurrección de Jesucristo,  cómo va esa inversión, si le sacamos buenos rendimientos y si nos dejará intereses futuros. Si además tiene la suerte de vivir en Sevilla y participar de las procesiones, la consideración de esos misterios es más fácil. Quienes tenemos la fortuna de tener fe -algo que se pide y se busca y alimenta- sabemos que la muerte de Cristo que conmemoramos estos días es una donación de amor por los hombres que, desde hace más de veinte siglos, nos ha abierto las puertas a la salvación eterna y a llevar una vida que sea reflejo de la misma vida que llevó ese Cristo. Es una paradoja ese morir para vivir. Su materialización es morir a nuestros egoísmos para vivir por y para los demás. Lo cual no es tarea fácil, aunque mucha gente -creyente o no- se proponga este modo de vida.  Para acometer esta tarea los católicos tenemos como modelo a Jesucristo y tenemos la ayuda de su gracia, que nos viene a través de los sacramentos instituidos por él mismo y que la Iglesia, a través de sus ministros, pone a nuestra disposición. Pueden sonar a chino estos términos si sedesconoce la doctrina cristiana. Pero ésta es asequible con un poco de buena voluntad. Unas enseñanzas que no pueden ser otra cosa que liberadoras de nuestros propios egoísmos y esclavitudes; y que uno acoge o rechaza con entera libertad; y sigue o abandona con esa misma libertad. Por eso no son una suma decargas y obligaciones, como tampoco lo son las obligaciones derivadas del amor conyugal o filial o de amistad. En fin, perdonen ustedes la digresión, pero en estas fechas, como en Navidad, me pongo un poco blandito. Tengo que vencer, incluso, un poco el pudor al expresar estas consideraciones tan personales. Pero considero que un blog es un encuentro personal con los lectores y comentaristas. y no está demás traer a colación este tipo de temas que, al fin y al cabo, forman parte de nuestras vidas, en mayor o menor grado.  Dicho esto entenderán por qué se desean muchos, estos días, unas felices pascuas de Resurrección. Y esto mismo les deseo a ustedes, queridos lectores y comentaristas.

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2 Comentarios

  1. Francisco Ojeda
    Enviado el 10 abril 2009 a las 16:25 pm | Permalink

    Gracias por estas consideraciones que tanto necesitamos

  2. jose luis castellano
    Enviado el 16 abril 2010 a las 16:48 pm | Permalink

    Estoy de acuerdo con que la Semana Santa es un buen momento para revisar nuestra inversión en la economía salvífica. Tan buen momento como otros tiempos fuertes en la vida de la Iglesia. Supongo que Sevilla será un lugar privilegiado, en ese sentido, para mucha gente; aunque estaremos de acuerdo que para mucha más gente habrá también otros lugares donde hacerlo. Pienso que lo immportante es celebrar día a día que Jesucristo se encarnó para salvarnos y darnos vida en abundancia: la misma vida de Dios. Un abrazo. Me alegra que en este maremagnum de cosas que incluye Internet aparezcan cosas como ésta.

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