El gobernador del Banco de España avisa de que el sector financiero no tiene más remedio que abrir un proceso de reestructuración. ¿Y eso qué es?. El primero en tomar una decisión consecuente de cara a la crisis financiera y económica que sufrimos ha sido el Banco Popular. Ha decidido comprar todas sus filiales –salvo el Banco de Andalucía- y proceder a la fusión de todo el grupo. Esta operación la podían haber realizado en cualquier momento, pero quizá este es el más adecuado. Entre otras cosas le servirá para aunar recursos y reducir gastos. Y es que no hay muchas alternativas cuando lo que falta es liquidez y negocio, en términos generales. El aviso lo lanzó el gobernador del Banco de España, Miguel Ángel Fernández Ordóñez, el otro día en Sevilla. Tras varios meses de silencio avisó de que el sector financiero no va a tener más remedio que abrir procesos de reestructuración. Y esto no es otra cosa que reducir gastos de estructura y de procesos en el negocio. Y se puede hacer de varias maneras, una de ellas es mediante la fusión o compra de entidades. Ya sean cajas, bancos o cooperativas de crédito.
La falta de liquidez de dinero en el mercado, la restricción del crédito, la consecuente reducción de la actividad productiva y de negocio y el aumento de la mora son factores de peso más que suficientes como para llevar a cabo esos procesos. El Banco de España no va a decir lo que tienen que hacer las entidades –son palabras de su gobernador- pero sí que seguirá con su férreo control para asegurar la estabilidad del sistema y de sus agentes. Crecer, vía ingresos, es realmente difícil. Porque el mercado es el que es. Algunos listillos –que habría que denunciar en el juzgado de guardia- se dedican a murmurar sobre la posible insolvencia de esta o aquella entidad. Lo cual generaría un proceso de pánico entre sus usuarios que retirarían sus fondos de inmediato, harían quebrar la entidad y los depósitos se distribuirían entre todos.
Para su tranquilidad general seguramente no recordarán de alguna caja de ahorros que se haya hundido. Y tan solo tendrán in mente la intervención del antiguo Banesto, el de Mario Conde. El sistema financiero español es hoy muchísimo más sólido que hace treinta años. Antes de que una entidad se hunda, el sistema acude en su ayuda, vía compra o vía fusión. Esto ha sucedido en Andalucía varias veces en los últimos años. Por ejemplo, El Monte acudió en ayuda de la caja de Huelva. La Rural de Huelva acudió en ayuda de la rural sevillana. El Monte de Piedad de Córdoba se fusionó con la Provincial. La actual Unicaja también solventó algunos marrones. Todos estos casos fueron procesos de fusión por absorción. Y, oigan, no pasó nada.
De aquí a 2010 vamos a presenciar unos cuantos procesos de fusión, aunque no todos tengan la valoración de salvavidas. Más bien, dentro de lo que hemos llamado procesos de restructuración. Y los vamos a ver en Andalucía. Como también en Cataluña, las dos Castillas, Galicia… etc. A nivel nacional y regional. En cajas y en bancos y en cooperativas de crédito. No olviden que la unión hace la fuerza.