«España está enferma y necesita un médico; hay que buscar al mejor y para este momento, de los dos posibles, creo, que es mejor Mariano Rajoy». Este era el diagnóstico que el pasado jueves Pilar Cernuda con motivo de su intervención en el ciclo «Chequeo a España» de la Fundación Antares Foro que, además, coincidía con el inicio de la campaña electoral, por lo que su disertación giró en buena medida en torno a los dos grandes candidatos. Cernuda, no obstante, quiso dejar patente ante el auditorio que «no soy del PP, a pesar de lo que mucha gente dice; sí me confieso absolutamente contraria a Rodríguez Zapatero, que ha sido el peor presidente que ha habido en este país en democracia». De su reflexión personal tampoco escapó Rajoy: «Probablemente, ha sido de los peores líderes de la oposición aunque, creo, que va a ser un buen jefe de gobierno si efectivamente gana las elecciones, porque tiene experiencia, principios y un proyecto que es el que, en estos momentos, nos conviene más».
Sobre este particular, consideró que se trata de un proyecto «duro, desde el punto de vista económico, pero es la única posibilidad que tenemos. Además, se ha demostrado en el pasado, que el PP, como ocurre con otros partidos conservadores, en tiempos de dificultades económicas tiene los proyectos más sólidos, como estamos viendo en Europa».
«Sí me confieso absolutamente contraria a Rodríguez Zapatero»
Cernuda reconoció que para ella Rubalcaba ha sido «la gran sorpresa, porque creía que era el mejor candidato que tenía el PSOE; es un hombre con principios y sentido del Estado, pero está actuando de forma completamente equivocada desde que fue elegido candidato. Primero, al no aceptar las primarias, por miedo a perderlas, y segundo, porque está haciendo una campaña nefasta. Da la impresión de que tiene lagunas importantes en todo lo relacionado con la economía, no está presentando proyectos sino que está atacando al contrincante y se está apoyando en los que son sus amigos del partido. Estamos en el siglo XXI, y Felipe, como Guerra, son el pasado. El votante socialista pienso que quiere otra imagen; el partido, además, está laminado por la gestión de Zapatero».
Ante este panorama, Cernuda recordó que una campaña «no mueve más de un 2 por ciento de los votos» y resaltó la importancia de que Rajoy, si se cumplen los pronósticos, pueda conseguir mayoría absoluta, porque no puede ser —dijo— que un gobierno esté pendiente de sacar sus proyectos en función de las prebendas que pueda conceder a partidos nacionalistas a cambio de ese apoyo. Eso sería una pésima salida para España». De cara a la próxima legislatura, apuntó, entre otros temas, qué va a pasar con Bildu y Amaiur, y con ETA, y «qué ocurre si tiene grupo parlamentario en el Congreso, como yo creo que van a tener, cuáles van a ser sus exigencias y si el nuevo presidente va a aguantar el tirón de que esta gentuza no se salga con la suya», concluyó.
